Mastín extremeño o Mastín manchego

Es un perro fuerte, robusto, compacto y de buena simetría, a pesar de lo cual no resulta pesado. Al contrario, se trata de un perro de una extraordinaria agilidad.
Antiguamente (en tiempo de los Reyes Católicos) se le empleaba para acompañar a los rebaños, papel que sigue desempeñando en la actualidad, especialmente en las regiones de Castilla y Extremadura, donde, además, está considerado como un excelente guardián de hacienda y de rediles por su temperamento valiente y de fácil adies-tramiento.

Mastin extremeño o Mastin manchego

A todo ello hay que añadir el detalle de que, a causa precisamente de su fuerza y corpulencia, el Mastín español resulta ser también un buen perro para la caza del jabalí y para servicios de guerra.
Su estándar fue establecido oficialmente en 1946 por la Real Sociedad Central de Fomento de Razas Caninas de España.
Con el fin de ayudarlo en su lucha contra sus enemigos naturales, se ha implantado la costumbre de cortarle la cola y las orejas.
Pero esta práctica debe ser abandonada ya que el corte de la cola le priva de su conjunto armonioso y el de las orejas ocasiona que sus oídos queden sin protección contra la lluvia, aparte de desmejorar su aspecto.